Hay un patrón muy documentado: en la misma negociación, con las mismas condiciones de mercado, los hombres piden más y consiguen más que las mujeres. No porque las mujeres no sepan negociar en abstracto. Sino porque hay factores específicos que las llevan a ceder antes.
Patricia Megido identifica tres: el miedo a parecer codiciosa, la infraestimación del propio valor económico, y la falta de un guión concreto que funcione. P.O.D.E.R trabaja los tres.
| Letra | Paso | Qué hace |
|---|---|---|
| P | Posicionamiento | Saber exactamente qué valor aportas en términos económicos concretos. No percepciones: datos. |
| O | Objetivo claro | Definir qué quieres conseguir con precisión: número concreto, condiciones específicas, línea roja. |
| D | Datos que sostienen | Benchmarking de mercado, referencias concretas, argumentación basada en hechos no en emociones. |
| E | Escenarios preparados | Preparar las 3 respuestas probables de la otra parte y tener la respuesta para cada una. |
| R | Respuesta emocional | Gestionar el miedo, el silencio incómodo y la presión en el momento de la negociación real. |
¿P.O.D.E.R funciona también para mujeres en los primeros estadios de su carrera, no solo para directivas?
Absolutamente. De hecho, aprender a negociar al principio de la carrera tiene un efecto multiplicador enorme: las diferencias salariales se acumulan durante décadas. P.O.D.E.R se adapta tanto a quien va a su primera negociación como a quien lleva 20 años de carrera.